Antecedentes
Al realizar la planificación del entorno y medio ambiente, las personas con discapacidad no deberían ser tratadas como un grupo que requiere un tratamiento especial. Se deben evitar medidas especiales en favor de un acercamiento. Cualquier acción debe estar basada en el concepto que a las personas con discapacidad se le deben dar oportunidades para participar en la vida normal de la sociedad. Esto significa, entre otras cosas, que estas personas pueden ser capaces de encontrar empleo, ir a escuelas normales, ir de compras, visitar amigos, disfrutar de las vacaciones y aprovechar las facilidades y servicios del vecindario. Para muchas personas, esta participación es imposible debido a barreras arquitectónicas tales como escaleras, puertas estrechas, cunetas altas, la ausencia de ascensores entre otras.
Hoy en día una gran parte de la población en los países industrializados está discapacitada como resultado de la edad, enfermedades o accidentes. Se ha estimado que al menos el 10% de la población tiene algún tipo de incapacidad funcional que afecta su movimiento, visión o audición, o sufren reacciones alérgicas.
Aproximación
La accesibilidad básica en el ambiente debe asegurar que no existan barreras entre las personas con discapacidad y su participación en actividades ordinarias. Estas ventajas no son percibidas sólo por las personas con discapacidad sino, además, por los ancianos, niños, embarazadas entre otros.
La accesibilidad es influenciada por los requerimientos de las personas que utilizan sillas de ruedas y las que tienen la visión disminuida, pero también se extiende a las necesidades de aquellas personas con problemas de audición o alérgicas.
Aunque se puede lograr la accesibilidad básica, una vivienda o lugar de trabajo particular puede necesitar una adaptación mayor a requisitos específicos individuales.
Es realista asumir que las disposiciones para las personas con discapacidad en edificios nuevos serán más fáciles de implementar que la adaptación de edificios ya existentes. También se puede esperar que sea necesario un mayor estándar en edificios diseñados especialmente para personas con discapacidad.
Es importante que la accesibilidad diseñada pueda ser aplicada realmente en la planificación y construcción. La escala de las disposiciones para las personas con discapacidad en un edificio debe ser realista y económica, estar en relación con otras demandas y al tipo de población al que sirve. Consecuentemente puede ser mejor cumplir con las bases a corto plazo, y apuntar en el largo plazo a un desarrollo gradual hacia una mejor accesibilidad; los requisitos muy altos en la práctica pueden significar que no se implemente nada.
Para resumir, la meta debe ser satisfacer algunas necesidades básicas en el entorno común completo y alcanzar requisitos individuales específicos con soluciones flexibles y adaptables.
Aplicaciones
Los requisitos impulsados por las personas con discapacidad para alcanzar la accesibilidad básica son relativamente pocos, ellos pueden cumplirse fácilmente en la etapa de planificación del edificio y muchas de ellos pueden ser instituidos durante la etapa de construcción o remodelación. Por otra parte, muchos de estos requisitos pueden ser satisfechos reordenando las instalaciones sin hacer adaptaciones y alteraciones extensivas. De todos modos, para poder alcanzar esta implementación en forma práctica y económica, los requisitos deben ser identificados y tomados en consideración en una etapa temprana de planificación y construcción.
Por consiguiente, el trabajo de normalización es de gran significado en este campo, y deben ser consideradas las necesidades de las personas con discapacidad cuando se redacten normas nuevas. Por este medio las normas pueden contribuir al desarrollo gradual para alcanzar una mejor accesibilidad en el ambiente.
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